mori y Montesinos. Esta citación convertirá a Elianne en un ícono político en el mundo occidental, donde no entenderán jamás cómo es posible la persecución, dentro de un país democrático, habiendo muchos modos de interrogar a una testigo.
Quieren humillarla, vejarla, echar un baldón sobre su carrera. Querrán callarla y no podrán callarla, querrán romperla y no podrán romperla. Nadie puede estar por encima de la ley, nadie tiene corona; pero, oiga, pudiera haber modales, formas, modos, protocolos, educación, cultura, tecnología o cualquier instrumento mejor que la sinrazón.
Keiko, la ex primera dama del presidente Fujimori, en el congreso; Elianne, la ex primera dama del presidente Toledo, perseguida por el congreso. Apunte usted, amigo lector para las postrimerías de la historia de la vergüenza. Es algo que no podrá contarle a sus nietos. No nos podremos alegrar nunca de ésto.
No, así no. Quedará escrito en los anales de la historia este vilipendio contra Elianne, la defensora de los pueblos indígenas, la luchadora social, la que no se rindió jamás ante la mafia; la que llamó al pan, pan y al vino, vino. Desde Cuzco, en las alturas del Machu Picchu, bramará su espíritu combativo e igualitario. ¡LES FALTARA CUERDA PARA ATARLA! |