Por: Lic. Rosa Coaricona

 

 

EL APRA COPA

 
El gobierno aprista ha iniciado la operación número dos: el copamiento del Estado, prevista inicialmente para Enero, pero retrasada por resistencia en algunos sectores. Así lo anunció Agustín Mantilla, prominente líder/mártir del

APRA, el año pasado. "Tranquilos, compañeros, después de las elecciones regionales y municipales, en Enero, recién empezaremos a ocupar los puestos públicos", habría dicho.

El gobierno aprista ha iniciado el segundo tiempo del Gabinete Del Castillo al haber cremado a la ministra Mazzetti. Corrupción en polvo, en el lío de los patrulleros y los portatropas. Corrupción en polvo, dice Mazzetti, que queda en Ministerio del Interior. Corrupción en polvo es lo que heredará su sucesor.

El gobierno aprista ha nombrado a Luis Alva Castro, como nuevo ministro del Interior. El APRA copa. Se impuso el partido, García aceptó y le tomó juramento. Todos los sectores políticos, excepto el partido de la estrella, han cuestionado este nombramiento. Peligroso, muy peligroso, este gobierno se empieza a parecer al primer gobierno aprista. Mismas caras, mismos problemas.

El gobierno aprista, sin embargo, ha echado mano de uno de sus históricos. Lucho es un político con trayectoria aprista desde los 15 años, nunca ha claudicado de su aprismo. Fue Vicepresidente, Ministro de Economía, Premier y Presidente de la Cámara de Diputados. Hombre de servicio público, con vocación laboriosa. Pero, el tamaño político que tiene, debió merecer su incorporación al primer Gabinete en el mes de Julio pasado y no ahora, en calidad de bombero; le van a pisar la manguera.

El gobierno aprista ha acertado en poner a un mamut político en el Consejo de Ministros, pero lo ha introducido en una cartera complicada. Hubiera sido, más bien, premier, canciller o ministro de defensa, que para ello le sobra oficio. Pero, ponerlo en vez de la doctora Mazzetti, es como poner a un mamut en el espacio en que cabía una linda gatita.

El gobierno aprista apuesta por la apristización del régimen, por copar el poder. No tiene por qué ruborizarse el APRA por poner ministros de su partido, puesto que ha ganado las elecciones. Lo que pasa es que el APRA se inventó (en el gobierno pasado cuando estaba en la oposición) que los ministros deberían ser "independientes". Ahora, están cosechando su siembra pues la ciudadanía piensa que son "mejores" los independientes.

El gobierno aprista no engaña a nadie. Todos sabemos cómo son los compañeros, en sus virtudes y defectos; empero, son ellos los que han ganado las elecciones. Hay que apoyarlos para que su gobierno sea eficiente y, al mismo tiempo, hay que criticarlos y fiscalizarlos para que no hagan de las suyas como en el pasado. "Cielo e infierno juntos", como dice el vals.

Lima, 27 de febrero de 2007