Alejandro Toledo, y eso no lo dicen, logró ejecutar el mejor gobierno de los últimos cincuenta años. No mató a nadie, no se manchó las manos de sangre, equilibró la economía y triplicó las exportaciones. Entonces, si el turismo creció por los reportajes, si el Perú creció. ¿no es acaso a razón del alto nivel que mostraba el Perú en el mundo?
Alejandro Toledo les mete miedo en el cuerpo. Miedo a los humalistas y a Humala, miedo a los apristas y a García, miedo a los fujimontesinistas y a Fujimori. Toledo les mete miedo, porque el Perú ha "descubierto" que Toledo no era tan malo como lo pintaron, ni tan bohemio como lo pintaron. Tenía su gusto por el huayno y el zapateo: "amor, amor." Pero, de ahí a denunciarlo por "despilfarrador" hay mucho trecho.
Alejandro Toledo será inhabilitado por el Congreso de la República , tal vez por cinco años; tiempo justo para quitarlo de las elecciones de 2011. Lo harán, ése es el verdadero deseo de los que le tienen miedo, pero la Fiscalía de la Nación ha dicho que ni Toledo ni Elianne han malversado fondos porque ellos nunca manejaron las cuentas.
Alejandro Toledo, como Jefe de Estado, no es titular de ningún pliego presupuestal. Para eso están los Ministros de Estado y el Secretario General de Palacio de Gobierno o el Presidente del Consejo de Ministros.
Alejandro Toledo crecerá con el tiempo en imagen y en popularidad. Da igual, querrán romperlo, destrozarlo, triturarlo. Pero él, como si fuera agua, irá adecuando su cuerpo e imagen al tamaño y forma del recipiente. No se puede dinamitar el éxito, no se puede destruir el triunfo. Toledo y su régimen, hicieron el mejor gobierno del Perú.
Alejandro Toledo, en estos días, está siendo reconocido por Universidades de Asia que lo están invistiendo como doctor honoris causa. En Europa y América, ídem. Pero, no es nuevo que en el Perú no se aprecie a los talentos. Se despreció a Vargas Llosa y Pérez de Cuellar para preferir a Fujimori. Increíble. pero cierto.
Alejandro Toledo tendrá que demostrar fortaleza y entereza para afrontar los innumerables problemas que le están preparando. Sus amigos, sus seguidores, sus partidarios y los peruanos de buen corazón, no olvidaremos su entrega por la nación. Así cuesta la política en el Perú: cárcel, dolor. y lágrimas. |