Por: Lic. Rosa Coaricona

 

 
 

LECTURA DE LA VISITA DE TOLEDO

 

Alejandro Toledo visitó Perú, ya no como presidente, si no como líder político, como miembro de un clan familiar, como amigo, y finalmente como un digno ciudadano que ama a su tierra. Visitó a su hermana Margarita, como primera escala, mostrando esa faceta humana que mostró con su padre: Anatolio.

Alejandro Toledo pudo regresar al país, porque la Corte Superior le levantó la orden de impedimento de salida, a pesar que todavía no

había entrado (.) Se presentó en el Hotel Bolívar con miembros entusiastas de su partido, Perú Posible, con su dirigencia nacional y sus bases.

Alejandro Toledo dio muestras de estar en gran forma política; atacó al régimen, comparó las acusaciones que le hacen por ingerir whisky etiqueta azul, o comprar flores o ropa, con la venta de los aviones Mirage en el primer gobierno de Garcia, el BCCI, o el dólar MUC. "Investiguemos desde 1985", dijo, en alusión al Apra.

Alejandro Toledo, con su estancia física en el Perú, muestra que nuestro país es absolutamente gobernable, que existe un Estado de Derecho; que, aunque el ex mandatario tiene procesos judiciales y parlamentarios en curso, puede entrar y salir del país, borrando los antecedentes que dejó Fujimori y el propio García.

Alejandro Toledo, es la cara de la democracia en el Perú. Así como lo lee. Su presencia en el país, es muy bien vista por los analistas internacionales que están atentos a las inversiones extranjeras en nuestro país. Si Toledo puede volver, entonces, significa que el suelo está parejo, aunque hayan discrepancias políticas. Es lo normal.

Alejandro Toledo, ha dicho que la lucha contra la pobreza sigue siendo su bandera. En este aspecto hay que ser autocríticos: la clase política, en conjunto, ha avanzado muy poco en esta lucha. Seguimos sin instalar un verdadero sistema de bienestar. Por ello, hay que apoyar al actual gobierno a que intensifique la redistribución de la riqueza.

Alejandro Toledo, ha dicho que afrontará todas las investigaciones. Con su presencia, ha desinflado a sus detractores, que pensaron que se escondería en cualquier parte del mundo. Ha regresado, y su presencia ha traído alegría a la ciudadanía; porque, por primera vez se demuestra que la democracia es un bien en sí mismo, ya que representa alternancia, discrepancia y desarrollo.

Lima, 15 de Abril de 2007