tuvo en Lenin y Goebbels, en Rusia y Alemania respectivamente, políticos de distinto cuño, que señalaban la importancia maquiavélica que podía tener la prensa o la entraña generosa que pudiera conservar. Ora para construir, ora para destruir.
La prensa ha ingresado en el siglo veintiuno con el auxilio o incordio de la tecnología de la comunicación. No han sido, precisamente, los periodistas quienes solicitaron la democratización de las comunicaciones. Esta revolución ha sido posible merced a la empresa de las ingenierías y al proceso de globalización que, implica, la mejor administración del tiempo y del espacio. Así nació internet; primero, como un alfabeto militar de inteligencia a mediados del siglo pasado y, después, como la necesidad del mercado para abastecer de información a los agentes económicos: empresas y particulares.
La prensa ha estrenado, con notable aprovechamiento, las etiquetas tecnológicas del siglo veintiuno. Ya se puede hablar de periodismo digital; es decir, prensa escrita, prensa hablada y prensa televisada. Todo por el módico precio de la tarifa plana. Usted puede acceder, a la carta, a todos los emisores de información; a todas las emisoras de comunicación. Usted ya puede escoger entre ir al kiosco a comprar la prensa escrita o acceder, por su pantalla, al kiosco virtual. Usted ya puede ver televisión por internet; y, escuchar radio. Eso sí, la aventura virtual del periodismo digital, no tiene fronteras.
La prensa ingresa a la era digital, al periodismo digital. La verdad o la manipulación, no obstante, seguirá siendo la misma; pero, ahora, todos los ciudadanos del planeta podremos ejercer la prensa, científica o empírica. Los intelectuales, políticos, literatos, periodistas libres, empresarios, estudiantes o ciudadanos en general, podrán dirigirse de modo directo a sus lectores, oyentes o televidentes. Es decir, el ciudadano no será más un mero consumidor de información; ahora, puede emitir información a través de las autopistas de la información.
La prensa digital, empero, tendrá censores. No tardarán en venir las administraciones y los gobiernos, junto con grupos de grandes consorcios, a legislar y regular el uso del periodismo digital, so pretexto de lo que sea. Deberemos defender, en este siglo, el acceso libre a la prensa virtual, al periodismo digital. El ejercicio irrestricto a la libertad de prensa e información deberán salvaguardarse de cualquier intento de monopolio. Internet ha globalizado el planeta, ha eliminado burocracias y estados. El periodismo digital deberá contribuir a unificar una sola raza (la humana) y un solo país, (el planeta). |