Por: Lic. Rosa Coaricona

 

 

EL PERIODISMO DIGITAL

 
La prensa ha revolucionado los sistemas de comunicación en el siglo veinte, casi se apoderó de la administración de la verdad convirtiéndose en el cuarto poder. Luego, paso a escalar posiciones en esa pirámide del poder hasta acorralar al poder político. El siglo XX

tuvo en Lenin y Goebbels, en Rusia y Alemania respectivamente, políticos de distinto cuño, que señalaban la importancia maquiavélica que podía tener la prensa o la entraña generosa que pudiera conservar. Ora para construir, ora para destruir.

La prensa ha ingresado en el siglo veintiuno con el auxilio o incordio de la tecnología de la comunicación. No han sido, precisamente, los periodistas quienes solicitaron la democratización de las comunicaciones. Esta revolución ha sido posible merced a la empresa de las ingenierías y al proceso de globalización que, implica, la mejor administración del tiempo y del espacio. Así nació internet; primero, como un alfabeto militar de inteligencia a mediados del siglo pasado y, después, como la necesidad del mercado para abastecer de información a los agentes económicos: empresas y particulares.

La prensa ha estrenado, con notable aprovechamiento, las etiquetas tecnológicas del siglo veintiuno. Ya se puede hablar de periodismo digital; es decir, prensa escrita, prensa hablada y prensa televisada. Todo por el módico precio de la tarifa plana. Usted puede acceder, a la carta, a todos los emisores de información; a todas las emisoras de comunicación. Usted ya puede escoger entre ir al kiosco a comprar la prensa escrita o acceder, por su pantalla, al kiosco virtual. Usted ya puede ver televisión por internet; y, escuchar radio. Eso sí, la aventura virtual del periodismo digital, no tiene fronteras.

La prensa ingresa a la era digital, al periodismo digital. La verdad o la manipulación, no obstante, seguirá siendo la misma; pero, ahora, todos los ciudadanos del planeta podremos ejercer la prensa, científica o empírica. Los intelectuales, políticos, literatos, periodistas libres, empresarios, estudiantes o ciudadanos en general, podrán dirigirse de modo directo a sus lectores, oyentes o televidentes. Es decir, el ciudadano no será más un mero consumidor de información; ahora, puede emitir información a través de las autopistas de la información.

  La prensa digital, empero, tendrá censores. No tardarán en venir las administraciones y los gobiernos, junto con grupos de grandes consorcios, a legislar y regular el uso del periodismo digital, so pretexto de lo que sea. Deberemos defender, en este siglo, el acceso libre a la prensa virtual, al periodismo digital. El ejercicio irrestricto a la libertad de prensa e información deberán salvaguardarse de cualquier intento de monopolio. Internet ha globalizado el planeta, ha eliminado burocracias y estados. El periodismo digital deberá contribuir a unificar una sola raza (la humana) y un solo país, (el planeta).

Lima, 12 de febrero de 2007